Se dice que alrededor de un 70% de los emprendimientos terminan siendo un fracaso. Alentador, ¿no?. Hoy analizamos algunas causas de fracasos, para que puedas evitarlas:
Falta de tiempo del equipo emprendedor (y falta de compromiso!). Son en realidad muy pocos los emprendedores que se animan a renunciar a su empleo para dedicarse desde el inicio a un proyecto emprendedor. La mayoría intenta balancear un trabajo de 9 horas, más una familia, más el proyecto emprendedor, provocando stress y poco tiempo dedicado al emprendimiento en sí. Los grandes emprendimientos (los casos conocidos…) por lo general trabajan en conseguir inversión para sustentar 6 meses a 1 año de trabajo full time en el emprendimiento.
- Querer ahorrar dinero en piezas fundamentales para el desarrollo de un emprendimiento. Por ejemplo, en la creación de un buen logo y/o sitio web. Un buen diseño puede ser factor fundamental de éxito de nuestro emprendimiento. No ahorren en diseñador, y consigan uno bueno, que ofrezca calidad, y un porftolio de sitios no sólo “lindos” sino exitosos en términos de negocio.
Foto: Daquella Manera- No trabajar con seriedad un plan de negocios. Sobre todo el planeamiento financiero.
- Relacionado con el punto anterior, pero más en detalle: No hacer una buena investigación de mercado. ¿Hay demanda para nuestro producto o servicio? ¿Qué nos diferencia? ¿A qué precios está dispuesta la gente a comprar nuestro producto o servicio?
- No capacitarse. Hoy en día hay infinidad de opciones para capacitarse: online, en persona, excelentes libros, programas de incentivo, etc. Desconocer aspectos fundamentales del negocio puede costarnos muy caro.
- Darse por vencido demasiado pronto. Muchos negocios tienen un ciclo de aprendizaje más largo de lo que nuestra impaciencia tolera. Hay negocios que en 2 años comienzan a remontar, y otros que necesitan reconfigurarse y optimizarse, tras aprender de la propia experiencia. La capacidad de adaptación juega un rol muy importante en el éxito de un emprendimiento.
- El que no arriesga, no gana. Además de los que fracasan, ¡el peor fracaso es de aquel que nunca lo intenta!
Fuente: Emprender-Online













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